Apoyar a todos los católicos comprometidos en la vida de la Universidad y la Educación Superior en general, como profesores, estudiantes, investigadores y colaboradores; anunciar el Evangelio a los que en el interior de la Universidad aún no lo conocen y están dispuestos a acogerlo libremente; y generar un diálogo y colaboración sincera con todos aquellos miembros de la comunidad universitaria que estén interesados en la promoción cultural del hombre y el desarrollo de la cultura de los pueblos.